Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de octubre de 2014

Sr.Negreira:la tortura no es cultura.137.206 firmantes contra las corridas de toros en A Coruña



Detrás de la barrera que les aisla de la sangre, los aficionados y curiosos, adictos a la muerte y al dolor ajeno, se jactan de alimentar un biocidio aberrante y estéril con la compra de abonos que les permiten ver hasta la saciedad un espectáculo nauseabundo en el que se torturan, uno tras otro, miles de veces, seis magníficos animales, condicionados desde el nacimiento para representar, junto con el caballo, el papel más funesto de un fatídico guión, dividido en tres “suertes”, en las que unos siniestros mercenarios muestran su desprecio a la vida, acosando y “castigando” a un noble toro, manipulado y traicionado, con arpones y picas afiladas, hasta que muere, asfixiado o ahogado en su propia sangre con los pulmones destrozados por la espada del matador, o apuntillado con un puñal con el que intentan seccionarle la médula espinal. Pudiendo haber sido sometido, según estudios veterinarios, a toda clase de mortificaciones fraudulentas, incluyendo, además del afeitado (del cual, según el artículo 47.2 del reglamento de 1996, son supuestamente responsables los ganaderos), el suministro de fármacos y purgantes, que actúan como hipnotizantes y tranquilizantes, pudiendo producir falta de coordinación del aparato locomotor y defectos de la visión antes de comenzar la farsa taurina y ser descuartizado por los picadores, que le clavan el hierro de la puya en el morrillo, abriendo, a modo de palanca, un tremendo agujero con la cruceta, cortando y destrozando los tendones, ligamentos y músculos de la nuca para obligarle a bajar la cabeza y poderle matar más fácilmente. Continuando con el suplicio de las banderillas; tres pares de arpones de acero cortante y punzante (llamadas también “alegradores”), que le rompen la cerviz, quitándole fuerza y vitalidad, antes de ser estoqueado por los sicarios de la espada y el puñal; una labor premiada con las orejas, rabos y patas arrancadas de sus víctimas, incluso antes de su muerte, como trofeos que testifican el grado de deshumanización de sus cobardes verdugos y quienes les alientan con el griterío inconsciente o un silencio cómplice.
Las corridas de toros, además de carecer de sentido ético y apoyo social, fomentan el desprecio hacia los animales y la insolidaridad entre los ciudadanos, acostumbrados a permanecer impasibles ante el linchamiento de un ser vivo. No siendo tampoco un espectáculo que cuente con el apoyo incondicional de sus más fervientes aficionados que protestan contra “la invalidez de los pseudotoros” y el incumplimiento reiterado de las normas que regulan la tortura del animal, cada vez más debilitado y “falto de casta”, que sufre la dolorosa indignidad del afeitado, una práctica que implica el corte de un trozo de pitón, dentro del mueco donde se le inmoviliza, sufriendo el llamado lumbago traumático, y destrozándose los músculos y tendones al luchar desesperadamente por librarse del yugo que sujeta su cabeza, saliendo desvencijado en el cajón hacia los corrales de la plaza, a donde llega tullido y sin fuerzas para afrontar los desgarradores puyazos que le inflinge el picador. Un vergonzoso fraude, tolerado y muy extendido, según los propios taurinos, que debería bastar para condenar y aislar públicamente a los matones que han impuesto, con el beneplácito institucional de sus vasallos políticos, este sucio negocio como emblema de la España negra y “fiesta nacional”.

Xerardo Pazos es coordinador de la plataforma ciudadana "Cidadáns en Acción" (CeA)


Firma contra la barbarie:

https://www.change.org/p/firma-acabemos-con-las-corridas-de-toros/u/8298304


lunes, 5 de mayo de 2014

Nin verde, nin marciano, simplemente galego, por Ramón Cadórniga Mao, A Coruña


Non son antitaurino, nin antiespañol. Son galego de Galicia e non me gustan as corridas de touros. Quizais por iso, para algúns sexa un cidadán doutro mundo, xa que neste está España. Dende logo, non teño antenas, non son verde, máis ben son moreno, polo tanto, non parece que sexa marciano. Non se onde están os outros mundos, por moito que os intento ver. O que si é para min unha realidade é o meu país, Galicia, que segundo algunhas informacións se está a despoboar. A xente nova está a marchar, non a outros mundos, si a outros lugares con máis futuro. Creo recordar que preto de 120.000 mozos galegos saíron de Galicia dende 2008.
Que debemos facer ou, mellor dito, que deben facer aqueles que nos gobernan para evitar este éxodo masivo. É evidente que os gobernantes se deben comprometer para que os mozos galegos permanezan na súa terra, xa que son os mozos os que poden facer de Galicia un país de futuro, con ou sen corridas de touros.
Publicado en La Opinión a Coruña

sábado, 26 de abril de 2014

Democracia y nacionalismo, por Manuel García Castro / A Coruña



En los albores de nuestra  democracia, al hilo de la legalización de los partidos políticos, el profesor sometió a debate el tema para ver qué pensábamos de ello. A todos nos pareció una excelente noticia, si bien  hubo quienes, recordando unas referencias hechas poco tiempo atrás, por el propio profesor, a los horrores de los regímenes comunistas,  recelaban del Partido Comunista.
Después de escuchar atentamente a quienes quisieron dar su opinión, el viejo profesor —que sabía más por viejo que por profesor—, dijo muy pausado: “sí, sí, ya sé todo eso, pero… ¿qué quieren que les diga?  Para  mí el problema no está en el Partido Comunista, sino en los nacionalistas”. Todos nos quedamos estupefactos.  Pero… ¿por qué, profesor, si los nacionalistas son partidos democráticos? “No se equivoquen,  los nacionalismos son el germen de la mayoría de las guerras. Además, el nacionalismo es enfermizo; es un virus contagioso. Basta inocularlo a un profesor para que contagie a tosa la clase, salvo que algún alumno sea inmune o esté vacunado contra ese virus. A los nacionalistas,  la democracia les sirve para sus propósitos, pero ellos no la respetan. Tengan en cuenta que la democracia propugna la igualdad, la solidaridad, la libertad, el respeto hacia los demás…y claro está que los nacionalistas,  no solo  quieren ser distintos, sino que quieren que lo seamos los demás;  son insolidarios  (lo suyo es solo suyo, y lo de los demás también es suyo); son liberticidas, por ejemplo, imponen la lengua… y hasta son racistas”.
Pasados tantos años y oyendo ahora las declaraciones de los nacionalistas en las que la única democracia que entienden es la que ellos dictan —obviando la Constitución—, uno recuerda al viejo profesor y se pregunta: ¿quiénes serán los  maestros de nuestros jóvenes?

jueves, 9 de enero de 2014

Impunidad, no. Luis Enrique Veiga Rodríguez, A Coruña


Estamos ante un Gobierno excesivamente laxo o rígido (según se trate) al que últimamente sólo parece ocurrírsele medidas represivas, entre ellas una ley de seguridad ciudadana contra una ciudadanía que sólo pide un mejor reparto de la riqueza. Unos políticos que parecen sentir sólo desprecio por esa ciudadanía, a la que tratan de convencer de que todo lo que ellos hacen (desde los recortes, a las privatizaciones, o la reforma laboral) es sólo por su bien (esto se llama comulgar con ruedas de molino). A los malversadores, los evasores fiscales, los gestores inútiles, los defraudadores al fisco, se les perdonan sus múltiples tropelías y se les compensa con otros cargos opíparamente remunerados. Unos fiscales anticorrupción oficiando de abogados, y una justicia lenta, hacen el milagro. A los parados (han de reconocerlo) que son unos vagos, hay que bajarles el subsidio como incentivo para que busquen un trabajo cuánto antes (y si es posible que se dejen explotar). A ese anciano que no acaba de morirse, que no pierda la esperanza, ya le retiramos del vicio de las medicinas (copago). En definitiva somos unos pringados y unos maleantes (¡qué se jodan!, dice la otra) y estamos teniendo al fin y al cabo lo que nos merecemos por haber llevado a este país a la ruina (la coacción, como la sumisión de la víctima a su verdugo, no es nueva). Encima ahora, cada día son más los jóvenes españoles (la generación mejor preparada de la historia) que se van al extranjero buscando lo que su país les niega. Es esa emigración que la ministra de desempleo, Fátima Báñez (la ministra de Trabajo que nunca ha trabajado) calificó en su día como movilidad exterior. Sensación de asco, es la palabra que mejor puede describir en estos momentos lo que uno siente. Y ello sin hablar de las últimas revelaciones de corrupción que, como la Pokemon acaba de salpicar de lleno al Concello coruñés. Nadie dimite.

miércoles, 8 de enero de 2014

Ano nefasto, por Xosé-Bieito Coello Coello, A Coruña



Fai uns días nun debate radiofónico sobre como fora o ano 2013 en Galicia, había algún tertuliano que dicía que fora mellor co 2012 e cos anos anteriores, dende que empezou a crise. Este comentarista, si non soubéramos que en vez de manexar datos económicos, defendía criterios políticos do partido gobernante, diriamos que vivía en Marte, pois salvo algún dato como as exportacións ou que o prezo do leite se puxo nuns valores máis lóxicos, o resto de calquera baremo que utilicemos indícanos que estamos moito peor que nos derradeiros anos.
No 2013, a enerxía eléctrica subiu unha barbaridade, tamén os medicamentos, os peaxes das autoestradas, os transportes, os carburantes, —e agora cos novos céntimos sanitarios engadidos, aínda vai ser peor—. Practicamente subiron todos os impostos, —suministro de auga, recollida de lixo, IBI—, etc. E ao mesmo tempo, conxelouse o salario mínimo e os demais salarios practicamente non subiron ou incluso baixaron, tamén os pensionistas e ós funcionarios,—estes moito máis—, perderon poder adquisitivo, etc., etc. 
E aínda peor, o paro sigue en cifras escandalosas e as condicións de traballo son de peor calidade, e sobre todo, baixaron os afiliados a Seguridade Social. E si o paro non é maior é porque aumentou a emigración, semellando épocas pasadas, coa diferenza de que agora emigra tamén xente moi preparada, e decreceu a demografía, —cada día hai mais pobos no rural abandonados e moitos pisos nas vilas e cidades baleiros—. Tamén diminuíu o número de empresas, e outras como Navantia están sen actividade e pecharon moitos máis comercios dos que abriron. E xa para colmo, empresas insignes galegas como Pescanova ou Barreras, pasaron a depender de intereses foráneos, e culminouse no 2013 o desmantelamento do sistema financeiro galego, chegando o absurdo, de que o máximo dirixente galego, venda a operación de Novagaliciabanco como un éxito, cando máis do corenta por cento do aforro galego, pasou a ser administrado por unha empresa venezolana, que é a metade da excaixa galega. Vaia éxito!
Uns poucos pódense conformar coa baixada da prima de risco ou coa subida de algúns valores da Bolsa, mais iso non o apreciamos a xente común, sobre todo cando o déficit público sigue subindo como nunca, e vamos deixar empeñadas, por moitos anos, ás futuras xeracións. 
En resume, para Galicia o ano 2013 foi un annus horribilis, mire por onde se mire, e non o foi debido a unha catástrofe natural ou unha maldición divina, en gran parte, debeuse á incompetencia do Goberno galego, pois para algo están aí, e si algunhas cousas non son da súa competencia, iso tamén lle pasa a outras comunidades, que van mellor. A ver si temos sorte, e como escribía o outro día Fernando Ónega: “Tranquilos, que o 2014 non pode ser peor”, aínda que con estes gobernantes todo é posible .

martes, 7 de enero de 2014

Dado que el nivel de transparencia de las entidades de nuestro sector público es claramente mejorable, Transparencia Internacional España señala en su página web la necesidad de que las diferentes formaciones políticas asuman los principios y medidas que se recogen en el siguiente decálogo de transparencia e integridad



1. Tramitación urgente de una ley de transparencia y acceso público a la información que incorpore procesos y órganos que den garantías de su adecuada implantación. España es uno de los pocos países de la Unión Europea que no tiene una ley de este tipo.
2. Creación de un portal nacional de transparencia pública.
3. Exclusión de las listas electorales de los procesados por corrupción.
4. Reforma de la legislación electoral para desbloquear las listas cerradas que presentan los partidos políticos.
5. Compromiso de los cargos públicos electos de formular y hacer pública su declaración de bienes e intereses.
6. Modificar la normativa sobre financiación de los partidos políticos en línea con las recomendaciones del Greco (Grupo de Estados contra la Corrupción del Consejo de Europa).
7. Establecer la obligatoriedad legal de rendición y publicación online de las cuentas de los partidos políticos, incluyendo el detalle de sus cuentas electorales.
8. Aprobación de una ley para la protección al denunciante de prácticas corruptas e ilegales, tanto en el ámbito público como en el sector empresarial.
9. Respeto efectivo de los principios de méritos y capacidad, así como la eliminación de la libre designación y el cese discrecional en la Administración pública.
10. Promover un pacto nacional de lucha contra la corrupción entre partidos, ONG, asociaciones empresariales, sindicatos y medios de comunicación.
Los anteriores principios y medidas están recogidos y ampliamente desarrollados dentro del conjunto de más de 40 propuestas que se incluyen en el proyecto ENIS (European National Integrity Systems) que Transparencia Internacional España está desarrollando junto con otros 25 países europeos.
Mantenernos de brazos cruzados cuando tenemos todavía esta asignatura pendiente significa no conocer y valorar de forma adecuada qué diferencias existen entre los países altamente desarrollados y los que se encuentran en vías de desarrollo. Implica permanecer ciegos ante los logros de los países ricos y las carencias de los pobres. Conlleva, en definitiva, ignorar el significado y darle la importancia que se merece a gozar de un elevado índice de libertad económica. Ejemplos en los que fijarse existen. Y, por supuesto, se encuentran a nuestro alcance. Como verán ustedes, deseos para este próximo año no nos faltan. Que se hagan realidad va a ser mucho más complicado.

domingo, 5 de enero de 2014

Los sobrecostes en las obras que 'sablearon' a los ciudadanos.Solo algunas de todas las que existen a lo largo del territorio nacional


Ágora de la Ciudad de las Artes y la Ciencia - Valencia
En la Ciudad de las Artes y las Ciencias se concentra la delectación que provocan en los políticos los proyectos faraónicos con uno de los mayores expertos en satisfacer esos deseos, el arquitecto Santiago Calatrava. Las obras se adjudicaron por 308 millones de euros, pero el coste total supera los 1.300 millones. Sólo uno de los edificios del complejo, el Ágora, que está a medio terminar, acumula ya un sobre coste de 40 millones de euros. Salió a concurso por 41,3 millones de euros pero ya ha absorbido más de 80 millones de euros del erario público.
Expo de Zaragoza 2008
Debía catapultar a Zaragoza a la élite de las grandes ciudades mundiales, pero sus problemas comenzaron muy pronto. El conocido como Pabellón Puente  costó 88 millones de euros, más del doble de lo presupuestado. La Torre del Agua iba a costar 40 millones pero terminó valiendo 53 millones y el Palacio de Congresos ascendía en un principio a 54 millones de euros pero acabó saliendo por 82 millones de euros. Los dirigentes aragoneses aseguraron que el evento había sido un auténtico éxito.
AVE Madrid - Barcelona
Las obras arrancaron en enero de 2002 con un presupuesto inicial de 6.822 millones de euros, pero cuando el servicio entró en funcionamiento en 2008, el coste total se había elevado hasta los 8.966 millones de euros, un 31,4% más. El Tribunal de Cuentas concluyó que la desviación fue fruto de “modificaciones de los contratos, de las obras complementarias y de emergencia, a las revisiones de precios y a las liquidaciones adicionales”.
Variante de Pajares
Las obras que deben llevar el AVE hasta el Principado de Asturias arrancaron en 2004. El encargado de poner la primera dovela fue el entonces ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos. Aseguró que las obras costarían 1.858 millones de euros. Pero desde entonces, el Estado ya se ha gastado 3.550 millones. Es decir, que el sobre coste supera los 1.600 millones de euros, y a las obras aún le quedan dos años para concluir.
Ciudad de la cultura de Santiago de Compostela
El Gobierno de Alberto Núñez Feijóo ha decidido anular la construcción de la segunda fase del mastodóntico proyecto concebido por Manuel Fraga en 1999. De los seis edificios proyectados en un principio sólo han sido construidos cuatro y los otros dos han aplazados para siempre. No es de extrañar, teniendo en cuenta el gasto que ha supuesto la Ciudad de la Cultura. En principio, el complejo iba a costar 108 millones de euros. Sin embargo, la Xunta se ha gastado en cuatro de sus edificios más de 400 millones de euros, un sobre coste cercano al 300%.
Terminal 4 del aeropuerto de Barajas
Los planes iniciales de Aena, en 1997, contemplaban un gasto de 240 millones de euros. Dos años después se introdujeron modificaciones en el proyecto que elevaron su presupuesto hasta los 1.033 millones de euros. Sin embargo, en 2004, el Estado ya se había gastado en la infraestructura más de 4.500 millones de euros. Finalmente, cuando la obra fue inaugurado en 2006 por el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la T4 de Barajas había chupado 6.200 millones de euros de las arcas públicas.

jueves, 2 de enero de 2014

¿É España un estado democrático?


Si en España a primeira autoridade, concretamente o xefe de Estado, non se elixe, senón que o posto o obtén por herdanza, rómpese xa o primeiro principio democrático incuestionable, que non pode ser outro, que ó nacer todos sexamos iguais.
 É certo que cando en 1978 se votou e aprobou a Constitución, nela figuraba a existencia da Monarquía, mais hai que dicir que a alternativa á Constitución, que certamente tiña artigos democráticos interesantes, era continuar coas leis franquistas. Sería de todas maneiras moi democrático saber agora que quere a xente que daquela non puido votar, ou que aínda non nacera.
De tódalas maneiras, sendo este un problema moi importante e antidemocrático, non o é tanto como o que está pasando cos aparatos dos dous grandes partidos, case en exclusiva. Dende que veu a transición, un grupo de persoas, non excesivamente numerosas, fóronse incrustando nestes centros de decisión e en colaboración cos grupos fácticos de poder:  certos banqueiros, moitos grandes empresarios, algúns medios de comunicación, etc.,  non permiten que os cidadáns exerzamos unha verdadeira democracia. Non é de estrañar que cando esas persoas se retiran ou perden unhas eleccións, estes poderes fácticos prémianos cuns bos postos de traballo e seguen mantendo moito poder. 
Exemplos: eses dirixentes, dende os centros de decisión, fundamentalmente do PP e PSOE, elixen e reparten entre os seus afíns o Consello do Poder Xudicial, o Tribunal Constitucional, o fiscal xeral do Estado —ata se pode ver a un fiscal defendendo a unha persoa que defrauda ó propio Estado—, o Tribunal de Contas, o Tribunal da Competencia, o Consello do ente RTVE —que é nin máis nin menos o maior medio de comunicación—, o Centro Nacional de Estatística, ó presidente do Banco de España e de outras entidades bancarias —Bankia, BBVA,etc—, eles fíxanse os seus propios soldos etc, etc. Ata cando están no Goberno teñen o poder de indultar ós amigos, que algún tribunal independente mete ou trata de meter na cadea. É verdade que unha certa legalidade os ampara, e o Goberno ten que elixir xente da súa confianza, mais existen fórmulas que permiten que persoas non afíns e profesionais accedan tamén a estes cargos, cousa que non tratan de poñer en práctica, salvo algunha excepción, como a que intentou unha soa vez o PSOE, refírome á anterior elección do director da RTVE. 
Non é de estrañar que a este grupo de persoas non lles interese facer referendos, e non me refiro só ó de Cataluña, para saber o que opina a xente ante moitos temas. Tampouco lles interesa a limitación de mandatos nos cargos públicos, nin nos orgánicos dos partidos —temos alcaldes dende a ditadura, e Rajoy, Rubalcaba e outros que andan o seu redor, van por ese camiño—, facendo da política unha profesión en vez dunha vocación. Non permiten que existan listas abertas, para desa forma, colocar ós seus achegados. Iso si, deixan que institucións caducas como as Deputacións, ou outras que non serven para nada, como o Senado, continúen, porque son unha fonte de caciquismo para obter votos e serven para recrutar e manter xente nos seus partidos.  Desta maneira vemos como a corrupción medra, e si algún xuíz ousado intenta poñerlle freo, inmediatamente ese xuíz  ten problemas ou pode telos.   
Todo isto é gravísimo e non se lle ve solución, porque estas persoas non van querer perder o seu poderoso estatus, salvo que nunhas eleccións os dous grandes partidos perdan o inmenso poder que agora teñen, e os partidos que os substitúan non se atopen xa igualmente viciados. Mentres isto non aconteza moitos pensamos que en España non existe democracia.
Xosé-Bieito Coello Coello / As Pontes 

lunes, 25 de julio de 2011

Otra forma de gobernar en la que se deberían de comprometer nuestros representantes políticos.La historia de la elaboración y de la ejecución de los presupuestos públicos está marcada por graves deformaciones relacionadas con la concentración de poder, el despilfarro de los recursos, los asuntos políticos y la corrupción...



En el sistema llamado Presupuesto Participativo, no participan únicamente los técnicos y las autoridades del gobierno municipal, decidiendo sobre la recaudación de impuestos y el gasto de los fondos públicos, encerrados en sus oficinas. Es la población, a través de un proceso de debates y consultas, quien determina y decide la cuantía de los ingresos y los gastos, así como dónde y cuándo realizar las inversiones, cuáles son las prioridades y cuáles son los planes y acciones que debe llevar a cabo el Gobierno.
El Presupuesto Participativo ha demostrado que la administración transparente y democrática de los recursos, es la única manera de evitar la corrupción y el despilfarro de los fondos públicos. A pesar de alguna opinión en contra de los tecnócratas, la participación popular ha demostrado que el gasto es eficaz y efectivo donde tiene que serlo, y que los logros conseguidos en las obras públicas y en otros ámbitos son importantes para la población.
El Presupuesto Participativo ha demostrado también que la intención de contar con mecanismos eficaces de participación y el compromiso del Gobierno de hacer aquello que ha decidido la población, es esencial para romper las cadenas y las barreras burocráticas que separan a la sociedad del Estado, y para formar una ciudadanía activa y movilizada.Los ciudadanos conocen las cuestiones públicas y deciden sobre ellas, transformándose por tanto, ellos mismos, en los protagonistas de su propio futuro.

Pero, que saída teñen os cidadáns asqueados desta partitocracia que ten pouco menos que secuestrada a nosa democracia? Como poden expresar o seu rexeitamento a un sistema de partidos endogámico, de listas pechadas, disciplina de voto, adulación ao líder, contas opacas, corrupción rampante...


e no que non sempre atopan acomodo os máis brillantes, senón os máis dóciles e serviles cos aparellos? Por que conformarse coa morneza dun Rajoy, a estulticia dun Zapatero, a prepotencia dun Francisco Álvarez Cascos ou o populismo castizo dunha Esperanza Aguirre á hora de depositar o voto? Por que resignarse á abstención -lexítima, pero pouco comprometida- ou a votar co nariz tapado a un candidato co único fin de pechar o paso ao candidato rival, tal vez máis mediocre e corrupto que aquel?
Ler a José Saramago pode ser un bo antídoto contra a desesperanza para aqueles que, sentíndose demócratas e querendo exercer o seu dereito ao voto, non ven representados por unha clase política da que, en xeral, abominan. Nunha pasaxe do seu Ensaio sobre a lucidez, o Premio Nobel portugués lanza este afiado dardo: "O sistema democrático ten unha bomba, e a bomba é o voto en branco. Un cambio democrático pode nacer do uso consciente, moi consciente, do voto en branco. Iso sería darlle un susto, un susto tremendo ao sistema electoral. A min gustaríame que a cidadanía lle dese un susto moi forte á clase política co voto en branco. Así se teña o 80 por cento de abstención, o sistema seguirá funcionando; pero, que ocorrería, que faría un goberno se se atopa cun 80 por cento de votos en branco?".
Esa é a pregunta: Podería mirar cara a outro lado a nosa clase política e finxir que non pasou nada se os cidadáns désenlle nas urnas un voto de castigo desa magnitude? Serían capaces os aparellos dos partidos de conter unha marea de indignación cívica de tal calibre e seguir gardando baixo sete chaves a reforma da Lei Electoral? Segundo o noso sistema electoral, baseado na fórmula D'Hondt, o voto en branco contabilízase como voto válido, pero non computa á hora da repartición de escanos. Os detractores do voto en branco sosteñen, erroneamente, que esta opción beneficia aos partidos maioritarios. Nada máis lonxe da realidade: se seica son as formacións minoritarias as que poden resultar prexudicadas para pasar o corte do 3% ou o 5% dos votos -segundo os casos- que lles dea representación institucional.
Nas últimas eleccións celebradas até a data -as autonómicas catalás do pasado mes de novembro-, o voto en branco alcanzou o seu máximo histórico, rozando o 3%. Unha porcentaxe nada desdeñable, pero insuficiente para inquietar á clase política. E moito menos para forzar aos partidos maioritarios a impulsar unha reforma da Lei Electoral que vai en contra dos seus intereses tribais: que os votos en branco tradúzanse en escanos -baleiros, por suposto- no Parlamento. Pode parecer unha utopía, pero alcanzala só depende de vostede. Atrévese?

¿Poden ser procesados os políticos irresponsables e temerarios?Aínda que os medios convencionais interpretan en ton menor o xuízo ao que vai ser sometido por abandono de funcións e neglixencia o ex primeiro ministro de Islandia, Geer H. Haarde, a noticia é dunha gran importancia. O político islandés propiciou a quebra do seu país porque desatendeu, segundo o fiscal, as advertencias...


 sobre o derrubamento da solvencia dos bancos islandeses e o colapso da súa economía. Até o momento, a xestión política da crise, fose regular ou mala, non sentou no banco a ningún político. A pesar de que en moitos casos mentiron -como en Grecia-, noutros ocultaron -como en Portugal- e, nalgúns -como en Irlanda- atrasaron as medidas necesarias. O tres países foron rescatados. E en Irlanda e Portugal producíronse recentísimos vuelcos electorais.
Os políticos cren que as responsabilidades pola súa xestión sáldanse co veredicto das urnas. Non sempre debería ser así. O caso islandés abre o camiño para que cando se poida deducir fehacientemente a existencia de condutas temerarias no gasto público -é dicir, gravemente neglixentes- pásese da responsabilidade política á penal. Ou se abre unha nova etapa na esixencia da sociedade cara aos seus políticos -case sempre impunes polos seus erros- ou estamos condenados a que o Antigo Réxime, previo á crise, continúe despois dela. Só coa espada de Damocles da responsabilidade criminal por imprudencia temeraria os xestores públicos acentuarán o seu instinto de conservación e serán comedidos e administradores escrupulosos.
A situación en España responde, nunha medida difícil de determinar, ao sobresemento gobernamental, primeiro, en recoñecer a crise, e, despois, en adoptar medidas. Para Rodríguez Zapatero, durante 2008 e boa parte de 2009 a crise era unha mera desaceleración e, só en 2010, tomou medidas, cando as instancias internacionais mostráronlle o precipicio ao que España se asomaba perigosamente.
É posible en España un encausamiento penal contra os responsables da xestión da crise por neglixencia grave ou temeraria? É máis que dubidoso e altamente improbable, pero non imposible
A decisión que adoptou o Goberno socialista de suprimir o teito de gasto das comunidades autónomas está a revelarse como outro dos seus grandes e graves erros. O informe do luns pasado da axencia Moody´s no que se asegura que o Estado carece de recursos para imporse ás autonomías e que o déficit dalgunha destas poderían frustrar calquera esforzo xeral para endereitar as contas públicas españolas, é a proba definitiva da lenidad, gravísima, coa que actuou o Goberno de Zapatero.